Trucos para comer bien fuera de casa - Ángela Rueda
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Comer fuera es uno de los desafíos más grandes para una persona que intenta adelgazar o seguir una dieta. Hay varias razones.

Estas son las 5 más comunes:

  1. No controlas la calidad ni los ingredientes de los platos.
  2. No quieres estar fuera de las costumbres sociales (te sabe mal pedir un pescado mientras otros comen arroz o pizza, etc.).
  3. No tienes mucha elección (el menú está cerrado, no puedes elegir un plato 100% a tu gusto).
  4. Tienes más tentaciones.
  5. Tomas algo de alcohol y despiertas el apetito.

¿Te suenan? ¿Qué hacer frente a todo eso? Analicemos estos 5 handicaps uno a uno:

5 trucos para que comas bien fuera de casa

1. Controlar la calidad e ingredientes de los platos

Es un hecho y hay que asumirlo: comiendo fuera no eres capaz de controlar todos los ingredientes ni la cantidad de aceite utilizada para preparar el plato. Por supuesto, puedes echar un vistazo a la carta de alérgenos para poder intuir el tipo de preparación, pero no te va a servir de mucho (salvo que tengas una alergia o intolerancia). La clave en este caso es LA SIMPLICIDAD. Elige los platos más sencillos como ensaladas en crudo (con salsas aparte), alimentos a la plancha, al horno o al vapor. Evita los gratinados, rebozados, tempuras, bechamel, guisos, etc. De esta forma harás un buen filtro entre los platos recomendables y los que no serán los mejores para una persona que quiere cuidar su alimentación.

2. Las costumbres sociales

Hablando de las costumbres sociales… ¡bueno, es tu elección! Pero recuerda que cualquier cosa que hagas, o te acerca o te aleja de tus objetivos. Tienes la libertad absoluta en tus elecciones y, realmente, tú decides si cambias tus objetivos por «encajar» o sigues con tus metas. Realmente, hoy en día ya nadie ve mal que otra persona quiera hacer elecciones más saludables. ¡Cada vez somos más los que elegimos cuidarnos!

3. Menús cerrados

Otro obstáculo que puedes encontrarte al salir a comer fuera es ir como invitado (ya que el menú no depende de ti) o que el menú sea cerrado. En este caso es mejor ir sin mucha hambre y, si acaso, llevar tu propio snack en el bolso. Una pieza de fruta o un puñadito de frutos secos estarán perfectos. De esta forma podrás controlar las raciones mucho mejor.

4. Las tentaciones

¡Ay, las tentaciones! Este es un tema muy amplio y realmente, deberíamos hablar de tus motivaciones y del balance de tu dieta. Si intentas seguir una dieta hipocalórica, pobre en nutrientes, pasando hambre y comiendo siempre «pechuga y lechuga» o «pollo y piña», está claro que con la primera tentación que te pille más débil, ¡vas a devorar la tarta de chocolate, una pizza entera o el tiramisú que acaba de llegar a la mesa! Pero si aprendes a comer bien, sin pasar hambre, nutriendo tu cuerpo y prestando atención a tus necesidades y tus antojos, posiblemente serás capaz de pasar olímpicamente de postre o – si tú lo eliges – degustarlo, disfrutando del sabor, pero sin pasarte.

5. Alcohol y «picoteo»

El tema del alcohol es un tema que también hay que saber llevar. Por supuesto, el alcohol no es recomendable en ningún tipo de dieta, pero si elegimos no prescindir de él por completo, por lo menos debemos elegir «el mal menor». Una copa de vino siempre será mejor elección que un cubata. Las mezclas de alcohol con refrescos son muy perjudiciales para nuestros órganos internos y es mejor evitarlos por completo. Vale la pena también adquirir el hábito de alternar el alcohol con agua natural. Así por lo menos protegemos el cuerpo frente la deshidratación provocada por el alcohol.

Además, comiendo fuera tendremos que aprender a prestar atención al picoteo y al «tiempo muerto» (el momento de espera en la mesa, normalmente acompañado por algún aperitivo, cerveza, tapeo en la barra…). Durante un «previo» así somos capaces de comer mucha cantidad de snacks hipercalóricos que ni nos nutren, ni nos sacian, ni nos alimentan. Es mejor evitarlos por completo.

Personaliza tu plato

Para terminar, recuerda que normalmente, si quieres comer más saludable, se podrá personalizar tu plato sin ningún problema. Pregunta al camarero si puede hacer ciertas modificaciones, como por ejemplo: en lugar de patatas, pedir ensalada o verduras a la plancha o hervidas; en lugar de rebozado, pedir preparados a la plancha, sin rebozar; en lugar de plato con salsa, pedir que la traigan aparte. ¡Tú eliges!

Ángela Rueda
Ángela Rueda
Hablar de medicina estética en Valencia es hablar de Ángela Rueda. Más de 35 años dedicada al sector en todas sus facetas, apasionada de la belleza, buscadora incansable de nuevos métodos que le permitan ampliar la visión de la belleza y el mundo. Pionera en entender la belleza como algo integral y holístico.

Comparte este artículo con tus amigos o familiares

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
DMCA.com Protection Status

Deja un comentario